Recomendaciones para padres de adolecentes con depresión

Los síntomas causados por la depresión mayor pueden variar de una persona a otra. A fin de aclarar el tipo de depresión que padece tu hijo adolescente, el médico puede utilizar uno o más especificadores, lo cual significa depresión con características específicas. A continuación te ofrecemos algunos ejemplos:

  • Ansiedad: depresión con inquietud inusual o preocupación por posibles eventos o pérdida del control

  • Características melancólicas: depresión grave con falta de respuesta a algo que solía causar placer y está relacionado con el despertar temprano por la mañana, empeoramiento en el estado de ánimo de la mañana, cambios importantes en los hábitos alimenticios y sentimientos de culpa, nerviosismo o lentitud

  • Características atípicas: depresión que incluye la capacidad de estar temporalmente alegre como consecuencia de eventos felices, mayor apetito, aumento excesivo de sueño, sensibilidad al rechazo y pesadez en brazos o piernas

Otros trastornos que pueden causar síntomas de depresión

Muchas otras enfermedades incluyen la depresión como síntoma. Un diagnóstico preciso es la clave para obtener el tratamiento adecuado. La evaluación del médico o del profesional de salud mental ayudará a determinar si los síntomas de la depresión son producto de una de las siguientes enfermedades:

  • Trastornos bipolares del tipo I y II. Estos trastornos del estado de ánimo incluyen cambios en el estado de ánimo con altibajos emocionales. En ocasiones, es difícil distinguir entre el trastorno bipolar y la depresión.

  • Trastorno ciclotímico. El trastorno ciclotímico implica altibajos emocionales que son más leves que los que se presentan en el trastorno bipolar.

  • Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo. Este trastorno del estado de ánimo en los niños incluye irritabilidad crónica y grave, y enojo con frecuentes arrebatos de temperamento extremo. Por lo general, este trastorno se transforma en un trastorno depresivo o de ansiedad durante la adolescencia o la edad adulta.

  • Trastorno depresivo persistente. Algunas veces denominado distimia, es una forma de depresión menos grave, pero más crónica. Si bien generalmente no es incapacitante, el trastorno depresivo persistente puede impedir el funcionamiento normal en las rutinas diarias y el desarrollo al máximo de la vida.

  • Trastorno disfórico premenstrual. Esto implica síntomas de depresión relacionados con cambios hormonales que comienzan una semana antes y mejoran unos días después del inicio de un ciclo menstrual. Los síntomas son mínimos o desaparecen una vez finalizado el periodo.

  • Otras causas de depresión. Esto incluye la depresión producto del uso de drogas recreativas o ilegales, ciertos medicamentos recetados o una enfermedad médica.




Estilo de vida y remedios caseros

Tú eres el mejor defensor de tu hijo adolescente para ayudarlo a recuperarse. Además del tratamiento profesional, a continuación te ofrecemos algunas medidas útiles para ti y tu hijo:



  • Sigue el plan de tratamiento. Asegúrate de que tu hijo asista a las consultas, incluso si no tiene ganas de ir. Aunque tu hijo ya se sienta bien, asegúrate de que continúe tomando los medicamentos según las indicaciones. Si tu hijo deja de tomar los medicamentos, los síntomas de la depresión pueden volver a aparecer. Y dejar los medicamentos de repente puede causar síntomas similares a los de la abstinencia.

  • Obtén información acerca de la depresión. La educación puede fortalecer a tu hijo adolescente y motivarlo para que cumpla con el plan de tratamiento. También puede ser beneficioso para ti y para otros seres queridos informarse sobre la depresión y entender que puede tratarse.

  • Promueve la comunicación con tu hijo adolescente. Habla con tu hijo sobre los cambios que observas y haz hincapié en tu apoyo incondicional. Genera un entorno en el que tu hijo pueda compartir sus inquietudes mientras lo escuchas.